Implicar a los más pequeños para que colaboren en las tareas del hogar es decisivo para entender una educación no sexista

En esta «vida rápida» en la que vivimos, en la que la mayoría de las madres trabajan fuera, son amas de casa, esposas y madres es importante involucrar a los niños en las tareas de casa. Hacerles ver que ellos también tienen responsabilidades y compromisos que cumplir. De este modo,aprenderán una serie de valores y habilidades muy valiosos para su futuro. Así, les preparamos para la vida de adulto, sin olvidar que a nosotras nos servirá de ayuda para tener la casa bien ordenada.

En la mayoría de las ocasiones los padres tienden a realizar todas las tareas y evitar el conflicto con sus hijos. Conseguir que los niños colaboren es un reto difícil que poco gusta a los más pequeños, pero si en casa todos contribuyen a las tareas del hogar, los niños lo verán como algo natural.

Madre e hijo en el momento colada

Ya hace mucho que las tareas del hogar han dejado de ser cosa de madres. Por eso, que los niños colaboren en casa es decisivo para entender una educación no sexista. Colaborar en las tareas domésticas fomenta el aprendizaje de valores y habilidades en los niños y ayuda a crear un clima de convivencia en el hogar.

Concienciar a nuestros hijos de que la familia es un equipo, que ellos deben trabajar para integrarse en él y ayudarse mutuamente es fundamental.

Y, ¿cómo podemos motivar a los niños a ayudar en casa?

En primer lugar, debemos ser conscientes de las edades y capacidades de cada niño. No es lo mismo un niño de 3 años que uno de 14, tampoco son adultos y, seguramente, las tareas no las realizarán a la perfección.

-Aprovechar en los más pequeños el poder de imitación. Siempre están dispuestos a seguir los pasos de sus padres.

-Comienza con ellos las tareas, enséñales cómo se realizan las tareas, supervísale, pero dale autonomía. Empieza siempre por tareas fáciles.

-Si lo hacen mal, no le riñas y pregúntale si necesita ayuda, de lo contrario puede frustrarse y abandonar la tarea.

-No conviertas las tareas en algo negativo, no las utilices como castigo.

Concreta las tareas. No es lo mismo recoge tu cuarto, que recoge la ropa que hay encima de la cama de tu cuarto.

Haz de una tarea aburrida algo divertido. Conviértelo en juego y el niño se interesará por colaborar.

Divide las tareas entre todos los miembros de la casa, que entienda que es una división de responsabilidades entre toda la familia y él/ella es uno más.

Trabajar en equipo. Procura que se establezca un momento en el que todos desempeñen sus tareas a la vez. Esto motivará al equipo.

Nunca repartas las tareas en función del sexo.

Las recetas, más si son dulces, siempre unen a la familia

¿Qué tareas domésticas pueden desempeñar los niños?

Así, en modo lista rápida: cuidar de las mascotas, recoger sus juegos, poner y quitar la mesa, acompañarnos a tirar la basura, cuidar las plantas, ayudar en la cocina, clasificar calcetines, apagar las luces cuando no se necesita…

Seguro que a ti se te ocurre alguna más.

Padres o no, espero que este post os resulte útil. Siempre trato de aportar ese granito de arena en la crianza o situaciones por las que yo misma pasoy me animan a escribir.

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