AMORDESMADRE

Comparto una serie de pautas para mejorar los despertares y el inicio de la jornada en casa.

Empezar la mañana con buen pie y con niños no siempre es posible. Las prisas, los desayunos, los olvidos son parte del caos mañanero que se cuela en nuestras casas, en las que es más que habitual perder la calma.

Despertarles ya es una mezcla desesperante entre paciencia y pena, sobre todo, si no han dormido bien o lo suficiente y no hay quien les tire de la cama, como se suele decir, no hay romería que no pese al otro día. Por eso es tan importante que los niños duerman las horas suficientes, para estar descansados y poder levantarse con mejor humor.

Las prisas comienzan con la salida del sol: prepara la ropa, los desayunos, vísteles a ellos, arréglate tú y ¡que no se te olvide nada! Un estrés que desemboca en cambios de humor, enfados que hacen que el día empiece de forma negativa.

¿Cómo podemos gestionar las mañanas con niños manteniendo la calma?

Madrugar más no siempre es la opción correcta, hay muchas otras opciones para evitar las prisas por la mañana. Marcando rutinas para empezar el día y ser constantes con ellas.

  • Intenta dejar todo preparado la noche anterior. La ropa lista, según las actividades, las mochilas, los baños y la mesa del desayuno.
  • No centrarse en las tareas de los niños, ellos han de ser responsables de revisar sus calendarios y seleccionar los libros que deben llevar al cole. A no ser que aún no tenga edad para ello, entonces seremos nosotros los que les ayudaremos a preparar sus cosas antes de acostarse.
  • Sitúa agrupadas y listas las mochilas, el almuerzo o comida cerca de la puerta de salida para evitar despistes. Establecer lugares determinados para colocar útiles ayuda a que los niños sepan dónde buscar cada cosa.
  • Haz de los despertares un momento agradable. Evita las repetitivas alarmas o los sobresaltos y cámbiales por música, besos y abrazos.
  • Utiliza los relojes de la casa, enseñar a interpretar el tiempo a los niños les ayudará a administrar ese tiempo en cada cosa. Incorpora instrucciones y pautas.
  • Repite siempre el mismo horario. Que las mañanas sean lo más parecidas posible. Las rutinas simplifican el día.
  • Siempre antes de salir de casa, revisa que no se olvide nada.
  • Felicita siempre al peque cuando el objetivo se haya cumplido, por terminar a tiempo, por llegar puntual…

Seguro que si aplicáis alguno de estos consejos en vuestras mañanas los trayectos al cole serán mucho más satisfactorios, más divertidos y podréis despedir a vuestros hijos con una sonrisa.

Y si no se consigue, al menos, tómatelo con humor. Piensa en que no siempre podemos controlarlo todo y que, por muy mal que haya ido la mañana, no quiere decir que no podamos disfrutar de lo que queda de día.

Espero que os haya sido útil y podáis comenzar cada día en positivo.

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