Un impulso en mitad de la noche me ha animado a escribir, llevaba unos días rondando en mi cabeza este post y no acababa de darle forma, pero lo he creido necesario, sobre todo para agradecer y para contarles a la gente por qué un blog como el de Amordesmadre ha quedado ahí arriba, la primera, en la lista de finalistas de los premios Madresfera en categoria personal.

Estos premios han sido el trampolín hacia el éxito en cada una de las ediciones en las que he participado. 

Sin duda, la pasada edición, donde quedé también finalista en esta categoría, marcó un antes y un después en mi carrera profesional como blogger, gracias a la visibilidad de mi campaña, pero todo esto y más os lo he contado en el post que escribí sobre mi 2019 bloggero que os animo a leer.

En esta edición, la campaña, ha coincidido en un periodo muy complicado por la situación que estamos viviendo, pero siempre tuve claro que debía participar activamente en la campaña, donde se encuentran ocultas grandes oportunidades, y sobre todo, es una manera ideal para darle visibilidad a tu blog y enseñarle al mundo tu trabajo.

Pero hoy vengo a hablaros de la parte más humana de Amordesmadre, esa de la que no suelo hablaros pero que es la que realmente ha hecho que yo esté ahí arriba. 

Me he emocionado con cada uno de los mensajes que la gente me ha dejado escrito en sus votaciones pero ha habido uno que me ha calado hondo.

Y eso es lo que ha pasado conmigo, con mi blog, toda esa gente a la que he tendido una mano, una conversación cuando lo han necesitado, a través del blog y de las redes, gente a la que he brindado apoyo con sus blogs, incluso ayudando a crearles desde cero, gente que se ha unido a través de mi, gente que se ha sentido arropada, perdida y que yo consciente e inconscientemente he ayudado en algún momento, se ha unido para devolverme de alguna manera el apoyo. Mi tribu.

Ha sido su manera de darme las gracias, apoyándome en lo que entienden que para mí es una parte importante de mi vida, mi blog.

Es curioso cómo nos cuesta expresar el reconocimiento, nos da pudor compartir los méritos, o enseñar los logros, como nos cuesta crecer con ellos y lo fácil que resulta empequeñecernos con las críticas o fracasos, yo he aprendido a hacerlo, a valorarme y a reconocerme. Os lo recomiendo, porque la vida ya viene cargada de piedras en el camino, de situaciones difíciles, de caídas y recaídas, de desagradecimientos o esfuerzos en vano y debemos ser nosotros los primeros en levantarnos sin esperar una mano a la que agarrarse, porque esas manos llegarán para acompañarte.  

Amordesmadre es un blog con mucho de todas esas manos, con una cara y muchas vertientes que se unen dándole sentido para que yo pueda seguir escribiendo.

Si algo he aprendido en los premios Madresfera es que no siempre llegan a la final los mejores, pero si los que más apoyo tienen de su comunidad, de su tribu, asique imaginaros si esto no está siendo ya el mayor de los premios. Ahora bien, tambien tengo ilusión por recoger algún día esa estatuilla, ¡como no! .

#yoyagané fue mi lema durante la campaña.

#misonrisa es la expresión que me acompaña a diario.

#misojos son el espejo de mis pensamientos.

#misletras mi mejor forma de expresión.

Hoy todos ellos se juntan en mi alma y se traducen en mi rostro.
Ha sido un año cargado de experiencias profesionales y personales, demasiadas buenas y pocas malas con las que he aprendido y he crecido.
Me basta con echar la vista atrás y repasar el recorrido lleno de manos amigas que han confiado en mi.
Sé que cada una de las palabras que he leído en vuestros comentarios hacia mi son sinceras. Porque lo siento, porque os siento. 
❤️

Gracias por lograr que mi sonrisa sea eterna.

#yoyagané

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