Creo que no existe algo parecido a la ilusión y las caras de los niños en estos días.

La inocencia, la ilusión, los colores y las emociones.

En casa somos más de Reyes que de Papá Noel, pero es cierto que los niños disfrutan más en el tiempo de los regalos de Papá Noel (ojalá el día 7 de enero fuese festivo para los niños ¿no os parece?).

India está a punto de cumplir los dos años y medio, ha sido un gran cambio del año pasado a este, lo ha disfrutado todo mucho más. Creo que es la primera vez que le hemos visto nerviosa! le castañeaban los dientes cuando ha visto los globos y regalos debajo del árbol.

El sábado fuimos a recibir a los Reyes que llegaban en avión al aeropuerto, India le entregó la carta a Gaspar ¿me lo parece a mi o es el Rey que menos gusta? y después fuimos a mi pueblo materno a verles y tocarles!! No estoy en contra de las cabalgatas de las grandes ciudades, me gustan, pero si es cierto que los niños no tienen contacto con los Reyes, sin embargo en algunos pueblos chiquitines hay menos gente y los niños pueden acercarse a hablar con los Reyes o incluso sentarse con ellos, si hay un poco de suerte incluso puede que les entreguen algún regalo. A India le entregaron un maletín de Pepa Pig lleno de chuches.

Y es que escribo este post principalmente para hacer un poco de reflexión sobre los Reyes Magos y los regalos.

Demasiados en nuestro caso, demasiados regalos, demasiado ajetreo, se madruga mucho, vista a casa, luego a otra, come fuera…descontrol en todos los aspectos.

Por esto me he propuesto organizarme de otra manera el año que viene. Tanto en regalos, dosificar y elegir bien, menos juguetes y más ropa, y las visitas más espaciadas, unas por la mañana y otras a la tarde.

Nos hemos marcado una especie de maratón matutino que creo que satura a los niños, con tanta emoción y regalos de no se sabe donde (porque seamos realistas pero con dos años y medio es todo una incertidumbre) los niños se aturullan, no comen o mal comen, se atiborran de chuches y chocolates.

Hoy le ha pasado factura tanta emoción y nos han llamado del cole para que pasaramos a buscarle porque estaba bastante suelta… ayer ya le noté rara porque no quiso ni comer ni cenar ni el bibi…raro, raro…

Y todo esto lo escribo a «toro pasado» porque ayer lo veía todo bien, pero hoy haciendo balance de estos días creo que hay que pisar el freno por ellos.

Aun con todo creo que es el día más mágico del año.      

A %d blogueros les gusta esto: