Soy de disfrazarme, si. Me encanta. Y desde que está India lo disfruto más aun…

Llevo preparando Halloween desde que mis padres cambiaron de casa y nos fuimos a vivir a una urbanización llena de niños.

Por aquel entonces yo ya era una moza con novio, creo que la mayor de las niñas de la urbanización, a la que el resto de niños tenían algo de respeto por ser “mayor”. Esa prespectiva me daba ventaja en ocasiones como Halloween, en cierto modo imponía y eso causaba curiosidad por venir a casa y ver como estaba disfrazada.

De echo, el primer año creo que fliparon al verme completamente metida en el papel del terror.

No soy de los que van de casa en casa con el truco o trato. Yo soy de las del otro lado. Me encanta que vengan los niños a casa, pueda asustarles y luego recompensarles con un montón de chuches!

Lo vivo desde días antes, comprando cosas para decorar la puerta o para el jardín. Poco a poco hemos ido juntando cosas de otros años y hemos conseguido tener un buen arsenal de artilugios de miedo. Calabaza, telas de araña, esqueletos, brujas, arañas gigantes, muñecos con risas tenebrosas…

Hoy en día se pueden comprar cosas muy interesantes a precios muy bajos en los grandes bazares, recomiendo comprar productos reutilizables precisamente para poder utilizarlo otros años. Es una pena comprar solo para una noche, así que si se puede reutilizar, mejor que mejor.

Este año las compras fueron: Unas manos de esqueleto, un par de capas negras (una para mi y otra para India), una falda de tul negra para la niña, 2 pelucas de vampiresas y unas dentaduras postizas todo ello por no más de 20€.

Y chuches, muchas chuches …

Y es que para mi lo mejor es el previo a Halloween. El decorar la puerta con la niña, enredándose entre las telas de araña, o ver como le daba besos a una araña peluda asquerosa (para ella una animalito entrañable :S con bebes araña que todavía quería más!) que te pregunte unas diez veces ¿esto que es mami? señalando las manos de esqueleto sin entender nada y disfrazarse… eso ya es otra historia.

Pintame más mami, más rojo, más labios, más rimel, con ese meneo de peluca para arriba y para abajo que le llegaba hasta la cintura, y la falda…que falda! de tul negro y estrellitas a juego con sus katiuskas rosas, no faltaba más!!

Hacía frío y su padre le trajo un pijama rosa de esqueleto que nos vino genial para el atuendo,  leotardos debajo, un jersey, sobrero y capa y su fijación, la dentadura. Unas dentaduras de adulto en el que venían 4 dentaduras por 1€, no había pensado en ella cuando las compré, podría haber comprado unas chiquitinas, pero bueno…ella se agenció una y no había quien se la quitase y eso q no la entraba en la boca la pobre.

Y a asustar!

Lo de las chuches fue una odisea, porque cada vez que me daba la vuelta India tenía al menos 2 ó 3 gominolas en la boca, si, todas juntas. Pero conseguimos que las metiese en una calabaza que le habían comprado los abuelos e iba encantada paseando su tesoro.

En eso consiste Halloween en mi casa. Preparar todo y esperar a que vengan los niños.

Le enseñamos a la niña lo que era truco o trato y aprendió  rápido a hacer uuuuuuuuuuuuuuu…. para asustar a los nenes (decía ella), sentadita en el borde de la escalera pasamos la tarde esperando a los niños, entreteniendonos poniendo caras de malas, o asustando a los abuelos. Se lo pasó muy bien, alucinaba viendo como venían los niños en busca de chuches y se emocionaba llenándoles las mochilas a tope.

Esto es lo que es celebrar Halloween en mi casa. ¿Y vosotros ? ¿Como celebráis Halloween?

 

 

A %d blogueros les gusta esto: