Yo nunca fui al comedor del cole, quizás porque tuve la suerte de que mi madre no trabajase y me recogía en el cole para ir a comer a casa.

Algún día muy esporádico me quedé a comer simplemente por la curiosidad o porque el resto de amigos se quedaban.

Tampoco pensé en dejar a comer a India en el cole, nunca me lo había planteado.

Fue en las jornadas de puertas abiertas del cole que habíamos escogido cuando empecé a pensar en ello, ver las cocinas, el comedor y que no se trataba de un catering sino que hacían allí mismo la comida sumó puntos.

No tengo nada en contra de los catering, pero reconozco que no es lo mismo que te cocinen en el propio cole a que venga la comida preparada, por aquí es difícil encontrar coles donde tengan sus propias cocinas, la mayoría son de catering de grandes empresas. Empresas que en su mayoría concursan ofertando el precio más bajo, cada vez concursan mayor número y en consecuencia los precios bajan más por lo que entiendo que baje en calidad el menú de los niños. De ahí mi preferencia por comida cocinada en el cole.

Otro punto a favor es que los pequeñines, los alumnos del aula de 2 años, no comen con el resto de niños. Les llevan a comer antes que al resto, sobre la una, y de ese modo están ellos solos con sus profes y monitores.

Y cuando tuve toda la información encima de la mesa me puse a pensar en ella. Que llevaría una dieta más equilibrada de lo que yo o mi madre o mi abuela, las personas que habitualmente le dan de comer, le podríamos ofrecer, no por recursos sino por tiempo o conocimientos. Comería un primero, un segundo y un postre pensado.

¿No os pasa que cuando os toca cocinar le dais vueltas y vueltas pensando qué pondré para comer o cenar? Pero muchas veces no pensamos si el primero concuerda con el segundo y viceversa o cambiamos de postre según nos apetezca. En casa si India no come un yogur cambiamos a una pieza de fruta pero pocas veces pienso si esa fruta lleva demasiado azúcar para el primer o segundo plato que ya ha comido. Las prisas o el interés por que coma algo.

En el programa trimestral de comedor ofrecen información para la elaboración de las cenas dependiendo de lo que hayan comido, algo que a mi personalmente me viene genial porque me ayuda a elegir los ingredientes en casa.

Hay que tener muy en cuenta a la hora de dejar a tu hijo en el comedor varias cosas, si es buen comedor o no, si es autónomo, si come bien sólidos y la economía familiar, al final es un desembolso mensual… es una difícil elección, como todas a estas edades.

Si tienes miedo a que no coma te sorprenderá que ellos mismos viendo a otros niños aprenden a comer cosas que jamás hubieses pensado, observa al niño durante las primeras semanas y analiza su evolución, si se queda con hambre o sale disgustado.

Finalmente y por este orden: porque he visto que la niña come y sale contenta,  por mi horario de trabajo y por no complicar a las abuelas con el día a día de hacerle la comida. India va al comedor del cole. También añado que si yo no trabajase India comería seguramente en casa.

Si tienes dudas con este tema como yo las he tenido, mi consejo es el de siempre: haz lo que tú creas.

¿Y vosotros? ¿Dejáis a vuestros hijos en el comedor del cole? ¿Qué opináis de los comedores y menús de los colegios?

 

 

 

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