Viajar a Marrakech desde Santander se ha convertido en un plan genial si quieres desconectar un fin de semana.

Volar de viernes a lunes permite transportarte  a una cultura completamente diferente en tan solo dos horas. Para los que disponen de algo más de tiempo existe la posibilidad de volar de lunes a viernes y evitar el fin de semana. Lo mejor de todo, el precio, trayectos de bajo coste con la compañía Ryanair.

Nosotros escogimos esta escapada para celebrar el cumpleaños de mi madre en familia y hemos vuelto encantados.

Os cuento esta escapada Amordesmadre.

Antes de viajar a Marrakech

  • Revisar documentación en vigor (Pasaporte obligatorio con más de 3 meses de caducidad)
  • Contratar seguro de viaje (No es Europa, no tiene por qué pasar nada, pero si viajas con niños es recomendable)
  • Dinero: No cambiéis dinero en España, podéis llevar euros y cambiarles en cualquier casa de cambio de Marrakech (en la misma Plaza Jemaa el Fna) o bien podéis sacar dinero en cualquier cajero y os lo entrega en Dirhams. ( Equivalencia rápida 10 dirhams = 1 Euro)
  • Cambio horario respecto a España 2h menos en Marrackech
  • Contratar alojamiento desde España. Recomendable contratar trayecto aeropuerto-alojamiento-aeropuerto . Podéis no contratar el trayecto y negociar con los taxistas, pero mi recomendación es si es la primera vez que visitas Marruecos y no estáis acostumbrados a negociar al menos el trayecto de ida lo llevéis contratado.
  • Regateo, dominar el arte de regateo puede resultar divertido o fustrante. Recomendación, pedir precio SOLO de los productos que verdaderamente os interesen. Mentalmente dividir el primer precio que os den entre 3 y ofrecer esa cifra, empezar a negociar hasta llegar a un precio y por último, decir que no e iros. Cuando os giréis seguramente vendrán a buscaros ofreciendo vuestro último precio.
  • Cambiar el chip, no es Europa, es viajar a otro mundo. Otra cultura, otra comida, otro clima.
  • Si viajas en época de Ramadam los días están más tranquilos y hay menos gente, de 19.00 h a 21.30 h los negocios cierran para celebrar la cena de Ramadam, después vuelven a abrir hasta la media noche, la noche cambia, todo el mundo sale de sus casas y la ciudad se llena.
  • Idioma. Es difícil encontrar gente que hable español, lo habitual es el francés y en algunos casos el inglés.
  • Temperatura. Durante el mes de mayo es muy buena época de viaje, durante el día vestíamos en tirantes pero al caer la noche bajan las temperaturas y hace fresco, la chaqueta, o sudadera es imprescindible.

Deja que el país te envuelva entre sus costumbres, su gastronomía, sus aromas y su gente, no tengas miedo a descubrir sus rincones .

Viajar es Vivir

Diario de viaje

 

Viernes 

Salida del aeropuerto de Santander a Marrackech a las 19.00h, llegada a Marrackech a las 19.10h hora local ( 2h de vuelo)

  • Aeropuerto de Marrackech:
    • Llevar un bolígrafo.  Antes de pasar por aduanas deberéis  rellenar la tarjeta de acceso, una tarjeta de acceso por cada viajero. Se forman largas colas y si lleváis bolígrafo (nunca color rojo) será tiempo que ahorraréis en colas. Recomiendo que cojáis el doble de tarjetas ya que a la vuelta también tendréis que entregarlas, podéis adelantar ese paso durante el viaje y en la vuelta embarcaréis más rápido.
    • Pasaporte en mano. pasareis varios controles de pasaporte y equipaje. Zona caliente. cacheos, revisiones aleatorios tanto a la entrada como salida.
    • NO sacar fotos ni vídeos en el interior del aeropuerto. Está totalmente prohibido, si te pillan te obligarán a eliminar los archivos.
    • Existen casas de cambio en el aeropuerto.
    • Disfrutar del aeropuerto, es uno de los más bonitos que he visitado
  • Teníamos contratado el trayecto al Riad con la reserva del alojamiento, nos recogió Khalid, un chico muy agradable en una Mercedes Vito Negra, nos gustó tanto que solicitamos la excursión a Essaouira al día siguiente con él. El trayecto nos gustó, la ciudad estaba iluminada, al entrar en la Medina comprobamos el cruce de contrastes de la parte nueva y la vieja, tan diferente y tan cerca. ¿Sabéis que nos llevamos la lluvia de Santander?  Justo cuando llegamos a la plaza donde nos recogería el recepcionista del hotel comenzó a llover a mares. Hicimos el resto del trayecto al hotel andando entre las calles de la Medina. Un caos pensaba yo, pero en nada te haces a callejear y te mueves con agilidad entre sus calles.
  • Llegada al Riad L´Emir. Un riad pequeñito de tan solo 6 habitaciones pero con mucho gusto y detalles muy cuidados, al llevar un bebé y silla nos situaron a toda la familia en las dos únicas habitaciones que hay en la planta principal. Comodísimo. Nos explicaron con té de bienvenida y unas pastas las localizaciones más importantes de Marrakech y salimos a cenar.
  • Dar Essalam fue el lugar escogido para nuestra primera cena, no pudimos escoger mejor sitio para empezar nuestro viaje, en el corazón de la medina, con una decoración típica Marroquí y  buena gastronomía, ya solo visitarlo es una aventura, te adentras en el restaurante descubriendo diferentes salones, cada cual con más encanto, nos situaron en el salón Marjane con mosaicos en las paredes y un ambiente más familiar. Durante la cena tuvimos bailes del vientre y músicos autóctonos. India se arrancó a bailar y pasó de ser espectadora a protagonista invitando a bailar a los turistas.  Fue muy divertido.  Se trata de uno de los mejores sitios de Marrakech y no nos pareció caro.
  • Paseo hasta la Plaza Jemaa por las calles de la Medina y como estábamos taaan cansados mi padre contrató una calesa para que nos enseñara Los sitios más importantes de Marrakech, que acierto, nos adentró en la medina,nos llevó a los exteriores a ver los Palacios Reales, Los museos desde el exterior y vuelta a la medina por la Mezquita Koutobia.
  • Vuelta al Riad y a descansar….mañana nos toca madrugar

Sábado

Excursión a Essaouira

  • Salimos a las 9 desde Marrackech, Khalid nos esperaba en El Café de France (Plaza Jemmaa). El trayecto son aproximadamente 2h y media. Fuimos en excursión privada, solos nosotros.

 

  • Salir de la Medina y ver los pueblos de carretera quizás haya sido lo más impactante del viaje. Solo se veían hombres, las mujeres en Ramadam no salen porque están en las casas preparando las cenas, era impactante ver
    todo lleno de hombres, los mercados al pie de carretera, los pueblos con  edificios sin terminar, pobreza, gasolineras móviles, motos en las que transportan a toda la familia, taxis con 7 ocupantes, un caballo muerto a pie de carretera, burros transportando gallinas, coches antiguos, ovejas, gatos…miles de gatos vimos en Marruecos!

 

  • Paramos a ver las famosas cabras subidas en los árboles de argán, un espectáculo ver como se mantienen ahí quietas como estatuas, India se enamoró de una cabra chiquitina y no quería soltarla… Los pastores siempre te piden propina, en esos momentos no teníamos nada de cambio pero Khalid rápidamente sacó monedas para que se las diésemos a los pastores.
  • La segunda parada fue en una cooperativa de mujeres fabricantes de aceite de argán. El argán solo se da en esas tierras de Marruecos, por eso es tan valioso. Nos explicaron el proceso de fabricación tanto de los productos de belleza como comestibles, suerte que tuvimos una guía de habla castellano, India desapareció literalmente al entrar en la cooperativa, allí estaba entre todas las mujeres achuchándose y besándose, la pusieron pulseras en los pies y las manos, la dieron almendras de argán, la untaron argán en las manos…estaba encantada ella y encantadas las mujeres.  Compramos unos productos puros de árgan y vuelta a la furgo.
  • Llegada a Essoaouira a las 11.30h. Nos encantó! creo que es imprescindible escapar un día de la ciudad roja para adentrarse en esta ciudad blanca con ventanas azules, pesquera, con mucho arte, mercadillos y tiendas singulares, gaviotas, olor a mar y pescado, acercarte a ver la muralla y sus cañones, los laberintos entre sus calles, y ese puerto con barcas pesqueras azules y pescaderias improvisadas con los peces recién sacados de las redes.

             

  • Khalid nos recogió a las 2 para ir a comer a un restaurante que habíamos reservado, El Zarha´s Grill, un Riad/Restaurante de Essaouira regentado por una familia catalana. Nos recibió Xabier y nos acompañó hasta lo más alto del riad donde su hijo Jofre estaba a cargo del restaurante.  Un sitio con mucho encanto y mejores vistas a la playa de Essaouira. El restaurante está especializado en pescados y mariscos cocinados a la brasa. Nos prepararon un pulpo a la brasa, vegetales en tempura y una parrillada de pescado y marisco (navajas, almejas, calamares, emperador, rape, gallo, gambas y verduras) para quitarse el sombrero todo ello acompañado de un vino blanco y cervezas locales. Finalizamos la comida con postres caseros y no os digo más que no cenamos…

        

  • Volvimos a Marrakech sobre las 19.30h y le pedimos a Khalid que nos dejase en la zona de Gueliz, la zona más nueva, sin embargo al coincidir con  las horas puntas del Ramadam todas las tiendas estaban cerradas, nos sentamos en una cafetería a tomar algo y paseamos hasta la Koutobia. Es curioso ver todas las alfombras preparadas para los rezos bajo la Koutobia y los llamamientos a los rezos erizan el pelo. Caminamos hacia la Plaza Jemaa visitando los puestos nocturnos, me hice un tatuaje de henna (que no os timen…el más bonito es el de tinta negra, regatear antes de que empiecen a pintar yo dije que no pagaba más de 5€). Tomamos un té en la terraza del Café Argana, se ve muy bonita la plaza desde arriba y la vida que hay en las calles por la noche. Nos adentramos en uno de los zocos a comprar unas teteras como las del Argana y ya reventados nos fuimos al riad a descansar.

 

Domingo

Visita a Marrakech.

  • Desayunar todas las mañanas en la terraza del riad ha sido uno de los momentos de más relax del viaje. Allí arriba, entre tejados se respiraba paz.

  • Madrugamos y negociamos dos taxis que nos llevasen al Palmeral, queríamos montar a camello y teníamos miedo a que “cascase” mucho el sol si nos demorábamos. Es todo una aventura lo de montar a camello, cómodo no es, advierto. Contratamos solo media hora de recorrido, para todos más que suficiente. India iba encantada encima del camello con su padre. Nos vistieron de bereberes y nos metimos completamente en el papel, pero si tuviese que recomendar un paseo en camello seguramente recomendaría el paseo por las playas de Essaouira, el Palmeral no me pareció nada del otro mundo.

  • La Plaza Jemaa de día no tiene nada que ver a la noche, los puestos de comida desaparecen y se llenan de puestos con monos, cobras bailando al son de la flauta, mujeres pintando con henna, puestos de dientes, músicos, alcones…

                                

  • Zocos, no existe el tiempo en los zocos, no existe itinerario, piérdete, y cuando te canses busca una salida. Zocos artesanos, de mimbre, plaza de las especies, gente singular, regateo, regateo, algún que otro piropo y más regateo. Nosotros echamos la mañana en los zocos y compramos cestos, alguna mochila de piel, sandalias…

                     

  • Fuimos a comer al restaurante Dar Moha, famoso por ser el restaurante del ganador de Master Chef en Marruecos, el sitio es espectacular y por la noche debe serlo aun más. Fue un lujo poder comer allí solos, con sus tortugas, podéis imaginaros a India, dos cosas juntas ahí para ella, la piscina y las tortugas para darles de comer…  Merece la pena.

         

  • No podíamos irnos de Marruecos sin pasar por La Maumonia, uno de los hoteles más lujosos del mundo. Allá que nos fuimos a tomar el té. Cuando nos vieron en la entrada con las bolsas y la silla casi les da algo…se trata de un sitio donde hay que ir de etiqueta, dejan pasar solo a los huéspedes, pero hicieron una excepción y nos dejaron pasar, dejamos en la entrada todos los trastos y pasamos a ver el hotel y los jardines, es una autentica pasada, solamente entrar a verlo por dentro merece la pena. Nos tomamos algo, aquí si, preparar la cartera, en realidad no es más caro que cualquier sitio un poco exclusivo en España…

                         

  • Caminamos hacia el Riad para descansar y pegarnos una ducha ya que a las 20.00 nos recogían para la última cena.
  • El chofer no era Khalid 🙁 y se retrasó un poco lo que nos puso algo nerviosos, quizás no disfrutamos desde el principio la cena porque arrastrábamos cansancio pero nos reímos…hasta llorar!!. Fuimos a cenar al Chez Alí, una cena con espectáculo de caballos y tribus marroquís. El complejo estaba pensado para el turista, te recibían con dos filas de caballos a la entrada, una tribu del desierto amenizando la entrada y al fondo una gran cascada en forma de cobra. India estaba en su salsa.  La cena era en una haima, e iban pasando las distintas tribus por las mesas bailando, cantando y tocando los instrumentos. De primero probamos la sopa típica marroquí harira, después un Tagin de cordero con dátiles y almendras, Coscous con verduras, de postre Jawara y una cesta gigante de frutas. Pastas y dulces marroquís y té. Agua y vino. Al acabar la cena salimos a ver el espectáculo de caballos, jinetes con cañones y jinetes acróbatas, una alfombra voladora y danza del vientre. Nos pareció una turistada, pero la niña lo pasó….en grande, no paró de bailar. Vuelta al riad y a dormir.

Lunes

Vuelta a Santander

  • Hoy no era día de madrugar, así que se nos pegaron un poco las sábanas, desayunamos tranquilamente, preparamos maletas, nos vinieron a buscar y paramos antes de ir al aeropuerto a hacer las últimas compras.
  • Vuelta a pasar controles, check in, aduanas (cacheos), alguna compra en el aeropuerto, unos bocatas y embarcamos.
    • Me he sentido segura, no hemos tenido problemas, me ha gustado el contraste y mis miedos a ir con India se fueron en el momento que pisé Marruecos y sentí el especial cariño que prestan a los niños.Así despedimos un bonito fin de semana, ya echo en falta esos días, perdida en un mundo distinto.
    • Con ellos, con los míos.

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